No hay más que echar un vistazo a la lista de las contraseñas más utilizadas en 2015 para comprobar que no somos ni demasiado cautos ni demasiado originales. La más utilizada sigue siendo 123456 (en la lista no faltan 1234 o 123456789) y tras ella, en otro destello de originalidad la propia palabra ‘contraseña’ (password en inglés) o ‘qwerty’.

En aras de proteger la seguridad de sus usuarios, Microsoft ha decidido prohibir estas contraseñas ‘tontas’, que acaban convirtiéndose en las más utilizadas. A partir de ahora tendremos que pensar un poco más para proteger nuestras cuentas, pues la compañía cotejará las contraseñas con la base de las más repetidas –y, por tanto, vulnerables-, obligándonos a cambiar la nuestra en caso de que se encuentre en esta lista.

Tal y como señala Microsoft en su blog, para protegernos ante los cibercriminales lo más importante a la hora de elegir una contraseña es que esta sea “única y, por lo tanto, difícil de adivinar”. Para ayudar a los usuarios a elegir la contraseña adecuada, la compañía ha elaborado incluso una guía de recomendaciones.

Este cambio conllevará un esfuerzo mayor de los usuarios, tanto de memoria como en cuanto a pérdida de comodidad, pero el reciente incidente de seguridad ocurrido en LinkedIn ha convertido esta cuestión en una prioridad para Microsoft.