Se trata de una de las últimas iniciativas que algunos importantes fabricantes están valorando de cara al futuro. La consecución de “dispositivos electrónicos flexibles”.

Hace algún tiempo, se produjo un cierto ruido en Redes Sociales. Usuarios de Facebook o Twitter emitieron quejas porque sus teléfonos se torcían cuando pasaban tiempo oprimidos en los bolsillos. Una polémica que fue acuñada como “bendgate”.

Si bien los principales fabricantes de dispositivos reaccionaron extrañados, ahora se demuestra que tuvieron en cuenta las opiniones de los usuarios.

El razonamiento de esta novedad resulta tan obvio como práctico a la postre. Cualquier aparato rígido está expuesto a daños y roturas en caso de golpes y caídas.

Smartphone flexible

Estos nuevos dispositivos constarían de materiales flexibles tanto para el interior como para el exterior: pantalla, carcasa, baterías y circuitos. Tendríamos un teléfono que podríamos apretar y doblar en más de 90 grados sin causarle daño alguno. El metal quedaría sustituido por plástico, cristal y fibras compuestas a la hora de su fabricación.

Además, podríamos estar hablando de una dinámica que transcendiera el ámbito de la telefonía móvil, dando lugar a televisores y todo tipo de monitores con pantallas curvas.

monitor display flexible

Todo ello, si finalmente se apostara en el segmento.

Pero lo que está claro es que las grandes compañías llevan tiempo interesadas en encontrar alternativas a las pantallas tradicionales de nuestros dispositivos, que con esta flexibilidad podrían ganar en versatilidad y comodidad.

¿Os parece útil e interesante esta propuesta? ¿Creéis que es una prestación por la que el usuario querría invertir un poco más, y así salvaguardar algo mejor sus dispositivos…?