Lo más seguro es que, cuando te plantees responder a la pregunta que encabeza esta entrada, tu respuesta sea “sí”. Esa o algo parecido a “no estoy muy seguro, pero no creo que importe demasiado”. Sin embargo, c Obtención de datos, imágenes o documentos personales; acceso a redes sociales o cuentas de correo electrónico; suplantación de personalidad o, en los peores casos, incluso acceso a cuentas bancarias.

La clave principal para proteger nuestra privacidad es utilizar el sentido común. Es decir, tener en cuenta que Internet no es un ámbito privado y, en base a eso, ser cuidadosos a la hora de compartir material que pueda terminar resultando sensible y de dar nuestra dirección de correo electrónico a cualquiera que la pida. Además de este, os traemos seis sencillos consejos para proteger vuestra privacidad online.

  • Aunque cada vez es más común, no todo el mundo es consciente de la importancia de proteger los smartphones o las tablets con una contraseña o patrón de desbloqueo. Piénsalo, si por un descuido tu dispositivo cae en manos de otra persona y no cuenta con uno de estos sistemas, todos los datos que almacenas en él (fotos, contactos, información bancaria…) estarán a la vista.
  • Cuidado al utilizar redes WiFi públicas o cuya seguridad desconocemos. Este consejo es especialmente importante cuando la conexión a una de estas redes incluye acciones que necesiten de nuestras contraseñas o datos. Y es que, si se sabe cómo hacerlo, es sencillo interceptarlos.
  • No hay que olvidar cerrar las sesiones iniciadas en dispositivos electrónicos que no sean los nuestros. Redes sociales, correo electrónico, cuentas de Intranet… o cualquier actividad que requiera de un usuario y contraseña.
  • Si el uso que se le da a los perfiles en redes sociales es personal, hay que tener muy en cuenta la configuración de sus ajustes de privacidad. Por ejemplo, en Facebook podemos habilitar la opción de que únicamente nuestros amigos vean lo que compartimos en nuestro muro y en Instagram y Twitter podemos elegir que los usuarios no vean nuestro contenido a no ser que aceptemos su solicitud.
  • También es conveniente realizar una evaluación periódica de lo que dicen de ti en Internet. Puedes hacerlo a través de una simple búsqueda en Google o incluso creando una alerta con tu nombre en este buscador, que te avise cuando se publica un nuevo contenido que te menciona.
  • Si no quieres que se sepa dónde estás cuando compartes un contenido en Internet, desactiva la geolocalización con la que cuentan la mayoría de los dispositivos.

Con estos consejos tan sencillos de aplicar, conseguiremos proteger más nuestra privacidad online ¿Qué te parecen? ¿Quieres añadir alguno más a la lista?